
Correos electrónicos
Solicitudes de autorización, aceptaciones, y reportes que llegan días después, si es que llegan.
Accede a tu panel operativo centralizado de control.
Consulta tu plan y tus visitas.
El paciente no desaparece
cuando sale del hospital.
Deja de operar a ciegas. olga es el centro de operaciones en tiempo real de tu atención domiciliaria: cada visita, cada profesional y cada desenlace, visibles cuando ocurren.
Cuando un paciente sale del hospital, el prestador opera a ciegas, y todos los demás también. La comunicación se reduce a herramientas genéricas que no fueron diseñadas para salvar vidas.

Solicitudes de autorización, aceptaciones, y reportes que llegan días después, si es que llegan.

Auditores, coordinadores y prestadores intercambian información crítica en chats que se pierden.

La programación de visitas vive en hojas de cálculo estáticas que nadie más puede ver en tiempo real.

Coordinaciones telefónicas que no quedan documentadas. Si alguien pregunta qué pasó, nadie tiene el dato.

Servicios que se reportan como prestados pero nadie verifica si el profesional realmente llegó al domicilio.

El paciente desaparece del radar clínico. Nadie sabe si mejoró, empeoró, o necesita intervención urgente.
El paciente se deteriora en silencio. La familia está sola. El pagador paga a ciegas. El prestador no ve a su equipo en campo. El hospital no sabe qué pasó. Todos operan en la oscuridad.
Un flujo donde cada servicio es solicitado, autorizado, agendado, ejecutado, verificado y visible. Todo dentro de una sola plataforma.
El prestador recibe o crea el caso y arma el plan de cuidado dentro de la plataforma. Sin correos ni llamadas.
olga conecta al paciente con el prestador adecuado según ubicación y especialidad. Aceptación vía WhatsApp.
Registro estructurado de la atención, signos vitales (incluso por nota de voz), verificación por código del paciente y GPS de llegada.
El prestador ve el resultado en tiempo real, con evidencia clara. Cuando estén conectados, hospital y pagador también.
Si hay deterioro o un servicio no se cumple, olga genera alertas para actuar antes de llegar a urgencias.
Sin llamar a nadie ni esperar reportes: cada paso queda visible en el momento en que ocurre.
El deterioro no ocurre en la visita agendada, sino entre visitas, cuando el paciente o la familia escribe y el mensaje se pierde en un chat. olga captura cada novedad, la clasifica y la pone frente a tu equipo antes de que se convierta en una urgencia.
El paciente o la familia escribe por WhatsApp. olga captura el mensaje y lo convierte en un evento accionable, no en una notificación más que nadie lee. Cero novedades enterradas en un grupo de WhatsApp.
Mi papá amaneció con fiebre.
Cada mensaje se etiqueta por tipo y severidad y entra a tu centro de operaciones priorizado. Los signos de alarma saltan al tope. Tu coordinador ve qué atender primero sin leer 200 chats. Nada depende de la suerte.
Escalas a visita urgente, reagendas o remites en un clic. Cada novedad queda enlazada hasta su desenlace. Sabes exactamente qué pasó con cada una. Trazabilidad completa, no memoria de pasillo.
La literatura de readmisiones ubica el reingreso a 30 días en torno al 10%, con un costo por evento prevenible del orden de miles de dólares. Detrás de muchos hay un mensaje que nadie atendió. Capturar la novedad a tiempo es prevenir el reingreso, proteger tu Score de calidad y no perder el servicio.
Comunicación bidireccional, verificación automática, y visibilidad en tiempo real para cada actor del ecosistema.
Cada visita queda georreferenciada: la ubicación del profesional en el domicilio se registra y se marca como verificada o fuera de rango.
El profesional firma cada visita en la plataforma, y el paciente la confirma por WhatsApp con un código de 4 dígitos.
Cada novedad del paciente se clasifica por severidad con IA y notifica a tu equipo al instante; el coordinador la escala a visita urgente.
Cada actor ve lo que necesita. Métricas, servicios, pacientes, costos.
Hospital ↔ ERP ↔ Prestador ↔ Paciente. Todo trazable, todo documentado.
Cada visita exige GPS, firma y evidencia. Las inconsistencias (sin GPS o sin soporte) quedan marcadas como irregularidad.
Desde el plan de cuidado (frecuencia × duración), olga genera automáticamente toda la agenda de visitas.
El profesional registra la visita desde el navegador del celular y el paciente opera 100% por WhatsApp. Cero instalaciones.
Cada atención queda como registro clínico con autor, cierre sellado y traza de quién lo consultó. Ver más abajo.
La visita que olga verifica en el domicilio es la misma que sustenta la historia clínica y la que después se cobra. Un solo hilo, sin volver a capturar nada.
El servicio se agenda, se ejecuta y se verifica: quién llegó, a qué hora y con qué evidencia.
Lo que ocurrió en la casa queda como registro clínico con autor y trazabilidad, no como un adjunto suelto.
Antes de cobrar, cada prestación se contrasta con su autorización, su soporte y su contrato.
Lo que sí se puede cobrar se agrupa con sus soportes, sin cobrar dos veces el mismo servicio.
El RIPS se genera y se valida desde lo que realmente se prestó y quedó facturado.
RIPS disponible; la factura electrónica está en construcción.
El paquete se radica ante el pagador y queda trazado hasta su respuesta.
Señalamos en cada paso qué está disponible hoy y qué estamos construyendo. Preferimos que lo sepa antes de la demo.
En domicilio, el registro clínico suele terminar en una foto de un formato en papel. En olga la atención se registra estructurada, con autor y con trazabilidad de quién la consultó.
Cada atención es un encuentro dentro del episodio del paciente, no una nota suelta: valoración, plan de manejo y evolución quedan enlazados a la visita que los originó.
DisponibleTensión, frecuencia, saturación, temperatura y dolor, con la hora real de la toma, que en domicilio casi nunca es la hora en que hubo señal para registrarla.
DisponibleQuién registró queda fijado al escribir y no se reescribe después, ni al reasignar la visita. El registro profesional se guarda tal como se verificó ese día.
DisponibleAl cerrar, el contenido queda sellado: cualquier modificación posterior se detecta. Corregir no es editar, es dejar una adenda que nunca borra lo anterior.
DisponibleQuién abrió qué historia, cuándo y desde qué canal. Si la consulta no se puede registrar, el dato no se entrega.
DisponibleLa nota de voz que el profesional dicta por WhatsApp alimenta el borrador clínico. El campo no se frena por el registro, y el registro no se queda sin lo que pasó en campo.
DisponiblePara ser precisos: el sello del cierre es un mecanismo interno de integridad. Detecta si un registro cerrado fue alterado, pero no es una firma digital certificada ante una autoridad de certificación. Y la verificación del registro profesional la hace hoy su equipo, no una consulta automática a un registro nacional.
La glosa no aparece en la radicación: aparece semanas antes, cuando se prestó un servicio sin autorización vigente o sin soporte. olga lo señala mientras todavía se puede corregir.
Cada prestación se revisa contra su autorización, su cupo, su soporte y su tarifa antes de entrar a una cuenta. Cobrar lo que se va a glosar cuesta dos veces.
En construcciónCuando algo bloquea el cobro, se dice qué es (clínico, administrativo, contractual, tarifario o documental), quién debe resolverlo y desde cuándo está pendiente.
En construcciónCuánto dinero representa lo bloqueado, no cuántas filas. Permite priorizar por impacto y no por antigüedad de la lista.
En construcciónLas prestaciones elegibles se agrupan según lo que exige cada pagador, con sus soportes, y una prestación no puede quedar en dos cuentas a la vez.
En construcciónEl RIPS se arma desde lo que realmente se prestó, con el diagnóstico y la autorización de cada visita, y se valida antes de salir.
DisponibleEl paquete se radica ante el pagador y queda trazado hasta su respuesta, incluidas devoluciones y conciliación.
En construcciónDónde estamos: el módulo de RIPS opera hoy. El resto del ciclo (elegibilidad, cuenta médica, factura y radicación) está en construcción: el modelo y las pantallas están definidos y los estamos conectando. Se lo mostramos tal cual en la demo.
Una vez conectado el ecosistema, olga escala el modelo para habilitar atención hospitalaria de alta complejidad fuera de la institución.
Sumaremos dispositivos médicos certificados en casa para seguir signos vitales 24/7, sin depender solo de visitas físicas.
Incorporaremos triage con protocolos por patología y alertas predictivas que anticipen el riesgo antes del deterioro.
Un equipo clínico monitoreará a los pacientes en tiempo real desde un centro de comando virtual permanente.
Atención hospitalaria de alta complejidad en el domicilio: el paciente solo pisará urgencias si es estrictamente necesario.
Análisis poblacional y modelos predictivos que generarán evidencia clínica para todo el ecosistema de salud.